Los freebies aventureros

Qué son

La sección de freebies de Una aventura inesperada es una colección de ilustraciones que rebosan positivismo y autoestima.

Su objetivo

Estas postales pretenden ser un recurso para ser utilizado en clase, en talleres o en diferentes proyectos, como juego o material de apoyo.

Bajo el lema “Yo…” quiere expresar todas aquellas cosas que YO soy o puedo hacer, como un medio de autoaceptación y de autoconocimiento, definiendo nuestra personalidad y comportamiento desde un punto de vista positivo, de confianza y seguridad, resaltando todos nuestros aspectos más positivos y aceptando aquello que nos puede gustar menos de nosotros mismos con sentido del humor.

No estamos hechos en serie: somos diferentes y somos especiales y en ello reside nuestro encanto. Nuestra personalidad es nuestra gran baza para ser felices y hacer felices a los demás.

Cómo se presentan

Una aventura inesperada presenta las láminas de dos modos diferentes: con el texto original o sin él, para que los alumnos o los asistentes puedan poner su propio texto, sobre lo que la ilustración les sugiera y así generar diferentes ideas sobre los conceptos que se tratan, ya que no siempre dos personas ven lo mismo en una misma imagen.

Como utilizarlas

Las ilustraciones se pueden guardar en el ordenador, con el botón derecho del ratón y la opción “guardar imagen”.

Son sólo para uso personal y académico y, por favor, citad la fuente si las utilizáis. Somos docentes y transmitimos valores, uno de ellos debería ser el respeto por el trabajo ajeno.

Si, por algún motivo, necesitarais las imágenes para otros fines, al igual que el resto de los contenidos del blog, por favor, contactad conmigo en el mail de nuestro blog: unaaventurainesperada@gmail.com

Y no olvides seguirnos en nuestra Redes Sociales para obtener más recursos.

El primero:

soy un solete

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Inteligencia interpersonal

Si no tienes empatía y relaciones personales efectivas, no importa lo inteligente que seas, no vas a llegar muy lejos.-Daniel Goleman.

La inteligencia interpersonal es la que permite interpretar las palabras o gestos, o los objetivos y metas de cada discurso.
Es la capacidad de empatizar con los demás, adoptando una sensibilidad especial para comprender y transmitir no solo mediante el lenguaje verbal sino mediante el gestual. Este tipo de inteligencia permite la adaptación del individuo a los diferentes escenarios y contextos, siendo capaz de adoptar la actitud adecuada para actuar en cada uno de ellos del modo más adecuado.

Elementos de la inteligencia interpersonal

  • La empatía. Es la capacidad para ponerse en el lugar de otra persona viviendo sus emociones como si fueran propias
  • El liderazgo. Es la habilidad para tomar decisiones que afectan a un grupo de personas y que sean asumidas y respetadas por el grupo
  • Las habilidades sociales. Son elementos fundamentales para el desarrollo de este tipo de inteligencia
  • La apertura. Es la capacidad para comprender el pensamiento de otra persona, dejando momentáneamente de lado, las propias convicciones

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Importancia de la inteligencia interpersonal

  • Facilita la conciencia de las emociones propias y ajenas
  • Tiene las habilidades para entender y valorar correcta para comprender las emociones y sentimientos de los demás.
  • Ayuda a gestionar el estrés y las frustraciones a las que se está sometido tanto en la vida personal como laboral.
  • Facilita adoptar una actitud empática y social lo que proporcionará unas relaciones sociales satisfactorias.
  • Mejora la convivencia, el diálogo y la participación social.
  • Facilita el trabajo en equipo y la cohesión grupal.

 

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Principales características de las personas con inteligencia interpersonal

  • Establece y mantiene relaciones sociales armoniosas y satisfactorias.
  • Tiene buena disposición para el trabajo en equipo.
  • Sabe dialogar y argumentar.
  • No discute ni se enfrenta sino que dialoga y argumenta tratando de armonizar todas las opiniones para conseguir objetivos grupales.
  • Prioriza el bien del grupo frente al individual; sabe ceder si la situación lo requiere amoldándose a las opiniones de la mayoría.
  • Sabe “vender” sus argumentos para lograr posiciones ventajosas.
  • Tiene facilidad para interpretar los sentimientos, pensamientos, motivaciones, conductas y estilo de vida de los demás.
  • Son expertos en escucha activa, escuchando a los demás y actuando en consecuencia.
  • Son solidarios y suelen anteponer los problemas de los demás a los propios.
  • En situaciones conflictivas son los mediadores ideales, ya que saben asesorar, liderar, negociar y ayudar.
  • Saben poner los problemas en perspectiva para no acrecentar el problema y mostrar todas las soluciones posibles.
  • Saben asumir diferentes papeles dentro de los equipos: el líder, el mediador, el compañero, el de perfil bajo….
  • No sólo aportan ideas y consejos sino que son personas ideales para llevar esas ideas a la práctica; saben actuar con el ejemplo.
  • Dominan el lenguaje verbal y gestual, así como diferentes códigos y lenguajes y saben utilizarlos en los diferentes contextos.
  • Dominar el entorno hace que tengan una alta autoestima y seguros de sí mismos.
  • La alta empatía puede llevarlos a sufrir por situaciones o problemas ajenos que no es capaz de resolver.

 

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Cómo estimular las habilidades de la inteligencia interpersonal

  • Realización de trabajos y proyectos grupales.
  • Organización de equipos, donde los participantes asuman diferentes roles.
  • Organizar grupos de conflicto simulados donde haya que utilizar habilidades de mediación.
  • “Ponerse en los zapatos de otros”. Este ejercicio puede realizarse mediante situaciones simuladas o adoptando roles de personas con diferentes problemas para poder entender mejor sus dificultades y sus relaciones sociales. Para este ejercicio podemos utilizar simulaciones sobre personas que acaban de llegar al país, con dificultades idiomáticas o de adaptación, personas con discapacidades motrices, disminución de la percepción visual o auditiva, personas con enfermedades mentales, personas en situación de maltrato, personas que pertenecen a familias desestructuradas…
  • Proponer una discusión donde cada uno de los participantes adopte diferentes argumentos: no es necesario estar de acuerdo con el argumento, sólo es imprescindible el diálogo, saber escuchar todas las opiniones, saber argumentar, exponer con educación.
  • Leer, leer y leer para conocerse a uno mismo y conocer a los demás.
  • Sustituyendo palabras: juegos para saber emplear la diplomacia, el lenguaje no ofensivo y sexista. Dar un texto a los participantes con expresiones no adecuadas; tratar de sustituirlas por otras menos ofensivas.
  • Dinámica: Cómo soy, cómo me ves: colocarse frente a un espejo y hacer listas con lo que creemos que son nuestras virtudes y defectos. Pedirle a alguien de confianza que nos mire y que haga esa misma lista sobre lo que cree que son nuestras virtudes y nuestros defectos. Comparar las listas. Saber encajar las críticas igual que los halagos. Discutir y argumentar si no comprendemos algo.

Practica el “paseo positivo”

Quizás todos los días no sean buenos, pero siempre hay algo bueno todos los días

Sal a calle y da un pequeño paseo. El paseo debe ser por placer sin que ese paseo implique nada más que caminar (ni tareas pendientes, ni compras…)

Camina despacio. Estamos acostumbrados a un ritmo de vida apurado donde vamos a todos los sitios con prisas. Se notas que tu paso va acelerado, baja a velocidad.

Observa el que te rodea y observa tu entorno desde un punto de vista positivo; por ejemplo se hay mucha gente y tráfico, piensa que la calle está llena de vida, si no lo hay, enfócalo desde el punto de vista de la tranquilidad.

Siente el calor o el frío en tu piel, mira el cielo…En definitiva, fíjate en todo aquello que te rodea, desde el punto de vista de la positividad.

Trata de hacer este ejercicio incluso cuando la salida implique una tarea que no nos agrade demasiado.

Tu estado de ánimo mejorará poco a poco.

Practica el paseo positivo siempre que puedas; Si quieres que sea todavía más positivo, disfrútalo con atención plena, sintiendo el viento en tu cara, disfrutando de cada sonido, de cada olor, de cada rincón. Obvia los olores negativos, los ruidos del tráfico…concéntrate en todo lo positivo que cada calle ofrece.

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¿Se puede medir la inteligencia emocional?

Las herramientas de medición del CI (ratio intelectual), no son las más apropiadas para medir la inteligencia emocional, ya que esta se basa en hechos más abstractos y no en datos tangibles.

¿Para qué sirve?

Para medir la inteligencia emocional se utilizan dos herramientas: el EQ Map Profiles y el Organizational EQ Map Profiles, dos instrumentos homologados según las normas norteamericanas y totalmente válidas a los efectos estadísticos, que sirven para medir la inteligencia emocional y pero también otros factores medibles relacionados con la inteligencia humana.

¿Cómo funcionan?

Funcionan básicamente con datos estadísticos medibles que, a través de diferentes tests de evaluación miden dimensiones de la inteligencia humana encuadrados en cinco áreas diferenciadas en las que se relaciona la persona sujeto del estudio:

  • entorno habitual
  • conciencia emocional
  • competencias
  • valores
  • actitudes
  • resultados

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Más herramientas para medir la inteligencia emocional

Investigadores de la Universidad Jaume I desarrollan una app para medir la inteligencia emocional para evaluar de forma simple y sin coste alguno las herramientas para percibir, comprender y manejar las emociones.

El nombre de esta aplicación que evalúa la inteligencia emocional con una prueba en forma de test, es MEIT (The Mobile Intelligence Test Emocional) y su diferencia con otro tipo de test similares es que se adapta fácilmente a las necesidades únicas que pueden tener una empresa u organización, así como la evaluación inmediata de cada una de las respuestas y su progresión.

Esta app no se limita sólo a un cuestionario sino que evalúa tres campos mediante una herramienta que mide habilidades teniendo en cuenta los siguientes factores:

  • la habilidad para percibir las emociones
  • la compresión de las mismas
  • la capacidad para gestionarlas.

Vídeo sobre esta app:

Herramienta para medir la IE, desarrollada por la UJI

Aprende a gestionar las emociones

La habilidad de hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto aprendizaje crucial en la vida diaria.   Daniel Goleman

Entrevista realizada a Daniel Goleman, psicólogo estadounidense y escritor de Inteligencia emocional, libro muy recomendable para todas las personas interesadas en desarrollar el concepto de la inteligencia emocional.

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Foto de World Economic Forum- Flickr

Entrevista a Daniel Goleman

Resumen de Inteligencia emocional de Daniel Goleman

Resumen de Inteligencia emocional de Daniel Goleman

 

¿Hacemos haikus?

Un corazón frío

no puede derretir

las nieves del invierno

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El haiku es un bello poema breve japonés sin título, compuestos de tres verso, sin rima, que tratan de captar un instante, una vivencia o un sentimiento del presente, con referencias a los sentidos y a los elementos de la naturaleza.

Aunque la composición japonesa tiene unas reglas definidas, como el número de sílabas de cada verso, en su adaptación occidental, el numero se sílabas es más flexible.

Lo que sí es fundamental en un haiku es que su mensaje se transmita en un tiempo presente; el haiku no se remite al pasado ni se proyecta al futuro, sólo vive el presente.

¿Para que nos sirve hacer haikus? En primer lugar para hacer una pausa, reflexionar y tratar de llevar un sentimiento íntimo al papel. En segundo lugar para centrar ese sentimiento en el momento presente.

El haiku no trata de introducir un cambio, ni una metamorfosis en el sentimiento, sino de expresarlo de un modo sencillo, directo, instantáneo, e incluso simbólico.

Hacer una pausa para centrarnos en el presente nos proporciona una visión diferente de lo que nos rodea y puede interferir en nuestra calma en un momento determinado; tratar de dotar a ese presente de un contenido sentimental añade importancia ese momento y, si, además, tratamos de expresarlo por medio de la escritura estamos frente a uno de ejercicios de introspección más saludables que podemos realizar.

No es necesario seguir al pie de la letra todas las reglas del haiku clásico japonés, lo fundamental es ser capaz de plasmar lo que sentimos en un momento preciso, y relacionarlo con un componente natural como las estaciones, el agual, el bosque…y adaptarlo a lo que queremos expresar.

El momento de inflexión personal, de pensamiento íntimo es lo que dará valor a nuestro poema.

Transmitir el arte de los haikus a los niños y adolescentes puede ser un medio recomendable para que expongan sus sentimientos, y, al mismo tiempo, exploten su creatividad. Y, sobre todo, para que esa exploración de sus vivencias se exprese en el presente.

Sentarse con ellos, planear escribirlos y, leerlos en voz alta puede transformar un mero juego en un momento muy revelador de sus vivencias presentes, lo que sería de inestimable ayuda para comprender y sus emociones, y posteriormente, trabajar sobre ellas.

El pasado es lo que fue, el futuro lo que será, pero el presente es el ES y aprender a valorar el ES por encima de cualquier otro espacio temporal es uno de los mejores regalos que nos podemos hacer a nosotros mismos y a los que nos rodean.

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Con el perdón se consigue la calma

En su libro La ley del espejo, Yoshinori Noguchi, afirma que con el perdón se consigue la calma y con la calma llega la posibilidad de tener una vida llena de paz.

Perdonar significa liberarse de los días pasados que nos atan y escoger la quietud de los momentos presentes.

Al perdonar, nuestro cuerpo, al igual que nuestro interior se tranquilizan y podemos relajarnos, ya que el peso del rencor que nos ligaba al pasado desaparece para cortar las ataduras del presente y, por lo tanto del futuro.

El rencor que tenemos, provocado por los hechos y actitudes que otros han tenido con nosotros, es como un ancla que mantiene bien sujeto el barco de nuestra vida a un puerto, privándolo de la posibilidad de navegar, de explorar nuevos mares.

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La fuerza de ese “no perdón” influye más en nuestras vidas de lo que nos gustaría reconocer: crea desconfianza en nosotros ante situaciones que identificamos como familiares, hace que nos apartemos de personas a las que ni siquiera damos una oportunidad por miedo a volver a ser heridos, en definitivamente nos hace vivir con miedo.

Y ese miedo evita que progresemos y que afrontemos con optimismo y con positividad todo aquello que la vida nos ofrece.

Pero, ¿por qué nos resulta tan difícil perdonar?

Perdonar no significa considerar lo que nos ha hecho una persona como insignificante ni carente de importancia. Tampoco significa olvidarlo – debemos aprender de los errores pasados para no volver a cometerlos en el futuro.

El perdón no implica liberar a la persona que nos ha ofendido de su culpa, tampoco significa culparnos a nosotros mismos.

¿Has pensado cuántas veces seguimos enfadados con alguien que ni tan siquiera recuerda el hecho que nos ofendió tanto como para mantener ese rencor a lo largo de los años? Ellos han seguido viviendo sus vidas mientras nosotros guardábamos esa semilla de negatividad que germinaba en nuestro interior cargada de sentimientos de malestar, de venganza, casi de odio.

El hecho de perdonar es un acto individual. No se hace para otros; se hace para uno mismo.

El acto de “no perdonar” no sólo significa seguir atado a ese sentimiento sino también a la persona que lo ha provocado. Y quizás, sea ese el hilo más difícil de cortar.

¿Podría ser que, en nuestro interior, supiéramos que el perdón también nos liberaría de esa unión invisible que nos une al pasado? Probablemente, porque el rencor mantiene vivo los recuerdos, mientras que el perdón pasa página.

Perdonar significa seguir adelante y vivir nuestro presente y nuestro futuro.